Lamentablemente, para todo el mundo el 11/09 fue un día que quedará grabado en la memoria. Cada uno tendrá sus percepciones y sentimientos, yo quería comentarles cómo lo vivimos los extranjeros que estamos en USA.
En realidad "vivimos" es una forma de decir porque sólo podré ser fiel a lo que yo sentí, de los demás sólo puedo expresar sus comentarios.
En realidad "vivimos" es una forma de decir porque sólo podré ser fiel a lo que yo sentí, de los demás sólo puedo expresar sus comentarios.
Boston 9:30 hs, mi segundo día de trabajo, estábamos en la oficina y lo primero fue un comentario que se explayó como un rumor por todos los escritorios.
Todavía con el oído poco adaptado al idioma, yo pensaba que no entendía. Parecía de esas cosas sin sentido que se repiten sin pensar.
Acto seguido, la paranoia de entrar a Internet y ver si era real, las computadoras no respondían al trafico de comunicación!!
Próxima idea: encontrar una TV donde pasen las noticias. En ese momento nunca se me ocurrió llamar por teléfono para tranquilizar a mi familia, todavía no lo creía. En el ascensor hay un circuito de TV informativo, allí vimos las primeras imágenes. ¿Qué? Mucha gente bajaba en el ascensor rápidamente. Qué raro ya que los americanos no son de apretujarse… Era que tenían miedo, se estaban autoevacuando!
Hasta pasadas unas horas no entendí a qué le temían. Una seguidilla de acontecimientos que todos conocen con lujo de detalles, colapso uno, dos tres y cuatro!!! ¿Qué hacemos?
Todavía con el oído poco adaptado al idioma, yo pensaba que no entendía. Parecía de esas cosas sin sentido que se repiten sin pensar.
Acto seguido, la paranoia de entrar a Internet y ver si era real, las computadoras no respondían al trafico de comunicación!!
Próxima idea: encontrar una TV donde pasen las noticias. En ese momento nunca se me ocurrió llamar por teléfono para tranquilizar a mi familia, todavía no lo creía. En el ascensor hay un circuito de TV informativo, allí vimos las primeras imágenes. ¿Qué? Mucha gente bajaba en el ascensor rápidamente. Qué raro ya que los americanos no son de apretujarse… Era que tenían miedo, se estaban autoevacuando!
Hasta pasadas unas horas no entendí a qué le temían. Una seguidilla de acontecimientos que todos conocen con lujo de detalles, colapso uno, dos tres y cuatro!!! ¿Qué hacemos?
No había teléfonos, sólo mensajes por el correo interno avisaban que llamen a casa para avisar que estábamos bien.
Evacuaron mi edificio y todos los edificios. Nos aconsejaron no entrar en edificios altos, yo vivo en un piso 28, me pasé el resto del día vagando por las calles alejadas del downtown.
La desesperación por llegar a las casas, por saber si sus familias estaban ok se transpiraba en el ambiente. Gente llorando, eran aquellos que tenían parientes en NY. Mucha gente se fue caminando ya que el tráfico era insoportable.
Esa tarde se suspendieron las clases en Harvard, está claro, una Universidad tan conocida, llena de alumnos y visitantes: blanco perfecto.
Evacuaron mi edificio y todos los edificios. Nos aconsejaron no entrar en edificios altos, yo vivo en un piso 28, me pasé el resto del día vagando por las calles alejadas del downtown.
La desesperación por llegar a las casas, por saber si sus familias estaban ok se transpiraba en el ambiente. Gente llorando, eran aquellos que tenían parientes en NY. Mucha gente se fue caminando ya que el tráfico era insoportable.
Esa tarde se suspendieron las clases en Harvard, está claro, una Universidad tan conocida, llena de alumnos y visitantes: blanco perfecto.
Durante los días siguientes, todo quedó fuera de contexto. El rescate y las investigaciones daban las noticias, la TV a full con los acontecimientos.
Acompañando las novedades, se percibía la dispersión de la información en el tiempo, acá no se habló de guerra hasta pasados varios días cuando en los noticieros de otros países se hablaba de contraataques y bombardeos. Eran las preguntas constantes vía mail, internet o llamadas de familiares y amigos.
La gente, expresando un fuerte nacionalismo desplegó las banderas y las escarapelas tricolores por todos lados. El viernes fue un día especial, en todas las iglesias, plazas y esquinas se recordó a los ausentes con velas. Durante tres días no escuchamos aviones, cuando el primero despego sonó a algo diferente.
Hasta finalizar esa semana todo era tristeza y buscar desaparecidos, luego lo que se percibe es una sed de venganza del pueblo americano, una cuenta pendiente, un "no puede quedar así".
Acompañando las novedades, se percibía la dispersión de la información en el tiempo, acá no se habló de guerra hasta pasados varios días cuando en los noticieros de otros países se hablaba de contraataques y bombardeos. Eran las preguntas constantes vía mail, internet o llamadas de familiares y amigos.
La gente, expresando un fuerte nacionalismo desplegó las banderas y las escarapelas tricolores por todos lados. El viernes fue un día especial, en todas las iglesias, plazas y esquinas se recordó a los ausentes con velas. Durante tres días no escuchamos aviones, cuando el primero despego sonó a algo diferente.
Hasta finalizar esa semana todo era tristeza y buscar desaparecidos, luego lo que se percibe es una sed de venganza del pueblo americano, una cuenta pendiente, un "no puede quedar así".
En estos acontecimientos, los del cono sur, estamos por fuera aunque vivimos el mismo temor a no saber.
No tenemos el sentimiento patrio que ellos despliegan con sus banderas y gracias a Dios (salvo unos pocos casos de más de 6,000) no hemos perdido seres queridos. Algunos expresan más temor que otros con lo que puede pasar, en todos los casos es el tema de conversación constante.
No sé cómo sigue la historia, ya nos enteraremos. Lo que sí sé, es que para mí el foco está puesto en el día a día, dedico las energías a mi proyecto y sé que en algún lugar de mi mente, encapsulado para no salir está el miedo a la guerra lejos de casa.
No tenemos el sentimiento patrio que ellos despliegan con sus banderas y gracias a Dios (salvo unos pocos casos de más de 6,000) no hemos perdido seres queridos. Algunos expresan más temor que otros con lo que puede pasar, en todos los casos es el tema de conversación constante.
No sé cómo sigue la historia, ya nos enteraremos. Lo que sí sé, es que para mí el foco está puesto en el día a día, dedico las energías a mi proyecto y sé que en algún lugar de mi mente, encapsulado para no salir está el miedo a la guerra lejos de casa.


